1.26.2018

GUSPIRES

Hi ha persones i empreses que guanyen milions. Aquestes persones o empreses poden fer tres coses per la societat: seguir creant lloc de treball, pagar els impostos en proporció al que guanyen i anivellar els sous de tal manera que entre els que menys guanyen i els que més guanyen no hi haja una diferència superior a tres o quatre punts (el pitjor sou 1€ i el millor 4 o 5€). Amb aquestes tres coses pretenem acabar amb els rics que han fet el seu diner honradament. El que fem perquè açò portaria més rendiment al treball, molta pau per als rics i alegria per als més dèbils i indigents. I tu? Què en penses?



Els difunts ens ajuden a no donar a les coses més valor de què realment tenen per a servir a la vida. Els difunts a més ens ajuden a caure en el compte de l'important que és tenir al teu costat qui t'ajude ja que es troba a faltar la seua absència. I els difunts ens descobreixen la importància de passar per la vida ajudant, convivint en pau, sent de profit per a la societat. Això és el que es recorda i valora quan un es mor. Lliçó? Quina importància té ser humà i benefactor! Estàs d'acord?

1.08.2018

Habitants i densitat demogràfica de Benicolet (Vall d'Albaida)

Segons fonts de l'INE, pel que fa a Benicolet tenim les dades següents:

Habitants 2017: 585
Habitants 2016: 610
Diferència: -25
Diferència %: -4,1
Superfície KM2: 11,3
Habitants/Km2: 19,2


1.03.2018

"Aporofobia", palabra del año en España de Elena Ocampo (El pulpito laico)

Formada a partir de la voz griega "á-poros", 'sin recursos' o 'pobre', y fobos, 'miedo'

- El neologismo da nombre al miedo a los pobres y fue acuñado por la filósofa Adela Cortina - Ong's viguesas aplauden que se extienda el término, ya que representa una realidad social en vigor.

"Aporofobia", el neologismo que da nombre al miedo, rechazo o aversión a los pobres, ha sido elegida palabra del año 2017 por la Fundación del Español Urgente, promovida por BBVA y la Agencia Efe. Esta es la quinta ocasión en la que la Fundéu BBVA da a conocer su palabra del año, escogida entre aquellos términos que han estado presentes en mayor o menor medida en la actualidad informativa durante los últimos meses y tienen, además, interés desde el punto de vista lingüístico.
También su historia es larga. La voz "aporofobia" ha sido acuñada por la filósofa española Adela Cortina en varios artículos de prensa en los que llamaba la atención sobre el hecho de que solemos llamar xenofobia o racismo al rechazo a inmigrantes o refugiados, cuando en realidad esa aversión no se produce por su condición de extranjeros, sino porque son pobres.
Este término se acaba de incorporar al Diccionario de la lengua española y el pasado mes de septiembre el Senado español aprobó una moción en la que pide la inclusión de la aporofobia como circunstancia agravante en el Código Penal.
Entre los más felices por la aceptación del término se encuentra el portavoz de "Os Ninguéns", Antón Bouzas, y uno de los mayores impulsores del mismo en Vigo -incluso con la petición de que se incluyera en la RAE- en 2008. El entonces responsable del grupo de autoapoyo Imán-Cedro, impulsó una campaña en la ciudad olívica para promover el término acuñado por Cortina, en sentido pedagógico. Finalizaron repartiendo folletos con la definición por la ciudad. "Hay personas en la sociedad que, a veces por miedo, otras por desconocimiento, desprecian a los pobres", valora Bouzas. "Me gustó porque es importante que haya un referente (una palabra) que en cierto modo describa esta posible actitud hacia las personas desfavorecidas", añade.
De un modo similar responde el responsable del Banco de Alimentos de Vigo, Pedro Pereira. "Que sea la palabra del año no me parece mal; pero sí la realidad de los últimos tres años", espeta Pereira, "en lo que se ha ido formando la idea de que la economía va creciendo, mientras queda un lastre residual de gente pobre". Al mismo tiempo, el responsable del Banco de Alimentos asegura que "hay que llenar la palabra con la idea de que hay sectores de la sociedad que empiezan a notar una cierta molestia ante los desfavorecidos, quizás porque no son los pobres de siempre, sino que ha aumentado en número y molestan".
Por su parte el presidente de la ong "Vida Digna", Ricardo Misa, alude a la tendencia actual de "bautizarlo todo". "No es un término moderno, sino que se escucha desde hace años, pero si se ha nombrado como palabra del año es porque suena mucho", razona. "La impresión que tenemos las asociaciones que trabajamos con personas en riesgo de exclusión social y pobreza real, es que notamos cierta indiferencia en algunos ámbitos sociales; no tanto fobia". En el origen de este problema, Misa sitúa que "parece que vamos a mejor, pero la realidad es que tenemos lista de espera de familias que precisan ayuda para llegar a fin de mes. Eso sí, como se percibe una mejoría en el ambiente, parece que nos hemos olvidado. O quizás, estamos aburridos, cansados de escuchar hablar de las necesidades y los demás", expone el responsable de "Vida Digna".
El origen
La existencia de esa "lacra sin nombre" llevó a la catedrática de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia a rebuscar en sus diccionarios escolares de griego hasta encontrar el término "áporos" ('pobre', 'sin recursos') y construir, a partir de él, el neologismo "aporofobia". Volvió a emplearlo en otros artículos y conferencias, en libros de texto y pronto la palabra ganó terreno entre las organizaciones sociales y los defensores de las personas sin recursos. Por fin había un término capaz de señalar una realidad lacerante, de hacerla visible.
Tras elegir escrache en 2013, selfi en 2014, refugiado en 2015 y populismo en 2016, el equipo de la Fundación ha optado en esta ocasión por aporofobia, un término relativamente novedoso que alude, sin embargo, a una realidad social arraigada y muy antigua.

Lecciones catalanas para la izquierda Ignacio Urquizu (El pulpito laico)


Existe una relación tormentosa entre nacionalismo y voto a partidos de izquierdas. Los debates identitarios son cosa del pasado; la modernización debe interpretarse en términos de unificación y de conflicto redistributivo en las ciudades.
Mirar a Cataluña es mirar el futuro. Muchos de los conflictos sociales, económicos y políticos que vienen sucediendo allí en los últimos años son fracturas que vamos a encontrar con más frecuencia en las sociedades desarrolladas. Por ello, si somos capaces de entender qué está sucediendo, obtendremos valiosas enseñanzas, especialmente para la izquierda. El procés ha nublado cuestiones que son mucho más destacadas que lo meramente territorial. Eso no significa que la cuestión identitaria sea irrelevante en las sociedades del futuro, pero si nos centramos en exceso en ello, nos estaremos perdiendo otras transformaciones sociales que son igual o más importantes.
La evolución electoral de la izquierda en Cataluña nos puede dar una primera pista. Hasta el año 2006, el porcentaje de voto progresista en las elecciones catalanas se situó entre el 55% de 2003 y el 40% de 1984. La caída en sus apoyos se produce entre 2010 y 2015, cuando todos los partidos de izquierdas apenas suman más del 30% de las papeletas (incluyendo a los nacionalistas). De hecho, el menor porcentaje de apoyo lo observamos cuando el procés arranca en 2015. Las elecciones del 21 de diciembre han logrado revertir la tendencia, llevando a la izquierda a casi el 43% de los votos, unos datos similares a los que encontramos a principios de los años noventa. No es menos cierto que parte de la recuperación de la posición electoral es gracias a los nacionalistas de izquierdas, quienes por primera vez han superado el 25% de los apoyos cuando, en toda la serie histórica, ERC y la CUP tenían su máximo en el 17% del año 2012. Pero que la izquierda recupere terreno electoral, no significa que sea posible la unidad de acción. La fractura identitaria es en estos momentos una barrera insoslayable.
El segundo balance electoral relevante para la izquierda es que ha perdido la preeminencia que siempre ha tenido en las grandes ciudades catalanas. El 21 de diciembre el PSC ha sido la cuarta fuerza política en Barcelona y en las poblaciones entre 50.000 y 100.000 habitantes. En las que tienen más de 100.000 habitantes se ha situado en tercer lugar. En cambio, Ciudadanos se ha impuesto en 20 de las 23 urbes catalanas. O dicho de otra manera, algo está sucediendo en las grandes ciudades que afecta notablemente a los progresistas. ¿Cómo interpretamos todas estas cifras? La primera lección es que existe una relación tormentosa entre el nacionalismo y la izquierda. Durante mucho tiempo, los proyectos identitarios han contado con una cierta simpatía por parte de los progresistas. En la medida que sus reivindicaciones se centraban en lo cultural, la lengua o el deseo de ampliar libertades, la izquierda se sentía muy cómoda en esos debates. Pero cuando la defensa del colectivo nacional da un paso más allá y enfrenta a unas identidades contra otras, algo que viene sucediendo en Cataluña desde el año 2010, las formaciones progresistas se encuentran muy incómodas a la hora de elaborar un relato compartido y de mayorías. De ahí la profunda caída en los apoyos entre 2010 y 2015.
La única forma de superar esta incomodidad es dar un verdadero sentido histórico a lo que ha sucedido en el siglo XX. En realidad, los proyectos políticos más fascinantes son los procesos de unificación como la Unión Europea, Mercosur o la reunificación de Alemania. En un mundo donde las fronteras se debilitan y los desafíos son transnacionales, los esfuerzos que se vienen haciendo en muchas sociedades por compartir soberanía son mucho más loables que los casos de separación o aislamiento. Como recordaba en una reciente entrevista Fred Halliday, los procesos de independencia se reducen a colonias y al colapso del sistema comunista, donde la Unión Soviética, Yugoslavia, Checoslovaquia y Etiopía dieron lugar a una veintena de Estados. Entender la dimensión de lo que está por venir en el futuro implica asumir que los países europeos han dejado de ser Estados-nación para ser Estados-miembro.

1.02.2018

MOCEOP CONTRA LA DECISIÓN UNILATERAL E ILEGÍTIMA DE EEUU DE DECLARAR A JERUSALÉN CAPITAL DE ISRAEL (MOCEOP)



MOCEOP CONTRA LA DECISIÓN UNILATERAL E ILEGÍTIMA DE EEUU DE DECLARAR A JERUSALÉN CAPITAL DE ISRAEL.

A Moceop siempre le ha importado más  la transformación de la Tierra en un mundo más humano y solidario que los entornos eclesiásticos. Por ello siempre ha defendido las grandes causas justas: la ecología, solidaridad, derechos humanos, la paz, la esperanza, el sentido de la vida.

Por ello hoy tampoco nosotros, como el Papa Francisco, podemos ni debemos permanecer en silencio ante la decisión adoptada por el presidente Donald   Trump de declarar a Jerusalén como, literalmente, “capital eterna del pueblo judío” y de trasladar allí su embajada a Jerusalén desde Tel- Aviv, reconociendo así ante el mundo a Jerusalén como capital de Israel, contra todas las decisiones y acuerdos de la ONU, asunto que debe resolverse a través de negociaciones directas entre las dos partes.

Pedimos también con Francisco que Jerusalén siga manteniendo el status quo actual y se evite entrar de nuevo en una espiral de violencia de consecuencias incalculables, no solo para la región, sino a nivel mundial, como ya estamos viendo, con la respuesta del pueblo árabe en el mundo y la puesta en marcha de la 3ª Intifada por los palestinos.

Jerusalén es el símbolo en la región de una ciudad donde conviven desde hace siglos musulmanes, judíos y cristianos, donde hay importantes lugares de hondo significado religioso para ellos:Muro de las Lamentaciones, la Mezquita de Al-Aqs y el Domo de la Roca, donde estuvo el Templo con el Santa  Santorum considerado sagrado para los judíos. Debe ser respetada como lugar de encuentro, convivencia pacífica y respeto entre las religiones.

Pedimos desde aquí a nuestros gobernantes que se impliquen al máximo para que Jerusalén siga considerándose como la ciudad abierta y multicultural sin pretensiones políticas y partidistas  y se evite así un  nuevo foco de violencia en el Mundo,  por tantos escenarios de guerra, injusticias, desolación y muertes.

Trump es un dirigente político que está causando mucho daño con sus decisiones contra la paz, el medio ambiente, la inmigración y los intereses de las clases populares en todo el mundo.

Nuestra más firme y enérgica protesta contra esta nueva decisión suya que pone en peligro otra vez la paz mundial y nuestro mas firme apoyo al pueblo  palestino en lucha por sus legítimos derechos.


12 de Diciembre de 2017

12.29.2017

Tema: Fita 60 %

Tema: Fita 60 %
 
Estimats amics, us faig arribar aquest article que circula per Alemanya escrit per en Pere Grau, de 88 anys, membre del nostre ANC Deutschland. Si voleu, envieu-ho als vostres amics. Basta que els decidits de l'1-O tornin decidits el 21-D. Espero que tots tornaran a les urnes dijous votant per la independència.
Una forta abraçada
Til Stegmann

Pere Grau i Rovira: «Fita: 60 %»

 
19. DEZ. 2017 — «El factor clau per guanyar clarament les eleccions del 21-D

Han retret als independentistes incontables vegades que a les eleccions del 2015 no van treure més del 50 % dels vots emesos. I d'això en desprenien els crítics que el Parlament no estava capacitat per proclamar la independència. Deixem ara a part els punts flacs que tenia aquesta crítica i concentrem-nos a veure quines possibilitats hi ha de què no ens la puguin refregar pels nassos una altra vegada.

El 21-D hi ha imponderables que no depenen de nosaltres sinó de la ràbia i del pànic dels governants espanyols (il·legalitzacions, intents de tupinada, etc.). Hi ha però un factor clau que només depèn de nosaltres: la participació electoral. I en aquest sentit començaré fent una afirmació rotunda: si tots els ciutadans que el primer d'octubre van votar “Sí”, aquesta vegada voten tots una de les llistes independentistes haurem guanyat de manera convincent i haurem creat un problema molt gruixut tant al govern de Madrid com a les institucions europees. En què em baso? Mirem-nos-ho.

Jo parteixo d'una base que crec altament plausible encara que ningú no hagi pogut comprovar-la: que a les 700.000 paperetes confiscades l'u d'octubre per la policia, el tant per cent del “Sí” era el mateix que a les que es van poder recomptar. Un 90 % de les 700.000, representen 630.000 “Sís” que sumats als recomptats donen 2,650.000 “Sí”. I ara suposem (tan improbable no ho és oi?) que aquests 2,65 Milions el 21-D votin una de les tres llistes independentistes, i mirem que representa això en tants per cent. I suposem fins i tot que aquesta vegada – perquè els contraris també s'hi aboquin – la participació sigui més alta que en ocasions anteriors, és a dir que enlloc d'anar pels voltants del 70 % sigui del 80%. Més alta és molt improbable; perqué el tant per cent de gent que passa de la política a tot arreu és com a mínim del 20 % i de vegades més.

En xifres arrodonides a Catalunya hi ha 5,3 milions de ciutadans amb dret a vot. Si va a les urnes un 80 %, representa que hi haurà uns 4,25 milions de paperetes a les urnes. I si aconseguim aquells 2,65 milions de “Sís” això representa un 62,2 % pels independentistes. I cada tant per cent menys de participació electoral representaria un tant per cent més per l'independentisme. Amb una participació del 70 % com altres vegades, els 2,65 milions representarien el 71,3 %. Faves comptades.

Per tant no es tracta pas d'un exercici abstracte d'haver d'ampliar majories amb indecisos, sinó senzillament que els que ja han respost una vegada ara no fallin. Per això el millor eslogan seria. “Vas votar el primer d'Octubre? No ens fallis ara! Tot depèn de tu”.

No sóc tan innocent ni tan tòtil de creure que sóc el primer a fer aquests cálculs. Suposo que els cavernícoles també l'han fet i és això el que els porta a manipular enquestes per fer veure que ho tenim tot perdut. I això de què ens prenguin per ases encara és més empipador.

I si algú em pregunta: “Però si guanyem què podrem fer? La Soraya ha dit ben clar que només negociaran amb els que “s'ajustin a la llei”. Vol dir això que tornaran a implantar el 155?”. Potser sigui aquesta la seva intenció, és clar, perquè són negats de mena. Aquesta vegada, però, els catalans tindrem uns trumfos a les mans que abans no havíem tingut. I, encara que sembla que molts no s'ho creguin, tenim millors polítics que els altres i aquesta vegada hi hauria prou gent a l'estranger (potser no el Sr. Juncker) que no ens deixaria sols. Però tots aquests arguments els podem llançar a la brossa, si el 21-D la gent es quedés a casa. Que no s'hi quedi ningú! Que el lema de tots sigui. FITA, 60 %! I el 22-D ja en parlarem ...»

Pere Grau i Rovira



XIROMITA TRAD PROJECT "Angelets"